El alcalde de la Salzadella desestima votar la retirada de la planta de residuos

J.A.ALBELLA-E.FONOLLOSA   V.Gallego

El alcalde de la Salzadella, Víctor Gallego, consideró que no existían "motivos para una votación" de la moción del Bloc, que solicitaba retirar el proyecto de la empresa Gabeljín para construir un vertedero de residuos "tóxicos y peligrosos", según el Bloc.

El portavoz nacionalista, Sergi Blasco, indicó que su grupo no se opone a que se instale industria en el pueblo, "sino que, en un principio, se dijo que eran residuos industriales y, una vez aprobado el interés comunitario en el anterior pleno, se dice ahora que se trata de tóxicos y peligrosos". Por su parte, Gallego señaló que el equipo de gobierno del PP está convencido de que las instalaciones que se pretenden instalar serán beneficiosas para la localidad. "Puede ser una oportunidad importante para que el pueblo comience un buen proceso de desarrollo", manifestó. El proyecto de Gabeljín prevé una planta de residuos industriales para el Maestrat, con capacidad para tratar anualmente 35.000 toneladas de residuos peligrosos, 90.000 no peligrosos, 25.000 estabilizados y 15.000 en triaje y valorización. El Diario Oficial de la Generalitat Valenciana ya publicó la petición de la autorización ambiental.

El pleno fue aceptado por el alcalde popular Víctor Gallego, aunque dice extrañarse de la actitud del Bloc porque en principio este grupo político, el único en la oposición dado que el PSPV-PSOE no cuenta con representación municipal, no se había opuesto a esta instalación. El alcalde recordaba que "antes de la actual corporación municipal, hubo otra que ya llevó este tema, porque este proyecto lleva ya cinco años en marcha, la anterior corporación tenía mucha ilusión con este proyecto y ahora que nos toca estar a nosotros, y después que lo hayamos visto y nos lo hayan explicado, estamos también complemente ilusionados con el mismo". Gallego opina que el rechazo que ha generado en algunos pueda deberse a que "tal vez porque no se sepa hacer oposición política de otra manera, porque nosotros estamos convencidos que no es más que una industria, como pueda ser otra cualquiera o y que no puede fracasar nunca en la vida porque no depende de ninguna venta ni compra". El alcalde salsadellense defiende también la instalación de este centro de tratamiento de residuos diciendo que "este tipo de industrias cada vez van a más, porque generamos más residuos y alguien se tiene que hacer cargo de ellos". El hecho de tratar residuos no tiene más importancia "que la que se le quiera dar por parte de unos y otros". Además, esta instalación industrial puede ser para Salzadella "un gran empuje para poder salir de la regresión en la que estamos las pequeñas poblaciones de esta comarca porque otras cosas no hay a la vista". Por otro lado, Gallego también comenta que "este tipo de industrias en el pueblo donde se instalan, se acostumbra a estar a favor pero no en los pueblos vecinos...".

BLOC

El regidor del BLOC, Sergi Blasco, ha dit que "el BLOC, quan se'ns va exposar les característiques del projecte, no ens vam posar en contra, i consta en les actes municipals, sempre que no hi haguéren residus perillosos". L'alcalde va manifestar al BLOC, en el Ple, i a tot el poble, així com en declaracions a diversos mitjans de comunicació que no hi havien residus tòxics i perillosos, cosa que no es certa". Blasco considera "que el BLOC fa una oposició constructiva i es el PP qui converteix els pobles de l'interior com Salzadella, les Coves o Fanzara en el WC de l'estat, impossibilitant més inversions més enllà de la riquesa del abocadors, sense el perill de la contaminació de productes tòxics. Per què no dona solució qui genera el problema i qui te la riquesa de la producció d'aquest residus?". Segons diu, "per què han d'anar productes perillosos a Salzadella, tenint en compte que Salzadella en el Pla zonal de residus I esta considerada com no apta per situar abocadors" Un altre aspecte ressaltat per Blasco és "que en la realització del nou PGOU portem 9 anys esperant l'aprovació. per que la Generalitat dona prioritat al pobles de la costa sobre els de l'interior, i davant de l'abocador ens troben en una agilitat sospitosa, sobre tot per que parlem de residus tòxics i perillosos.